|Avanza la Ignorancia Parte 1|

La disciplina y la constancia definitivamente no son mi fuerte. Dicen los que saben que eso se necesita para escribir ¿no?

Yo solo se que esta ocasión escribir lejos de ser una obligación para mi es una necesidad que ni el feis ni el tuit me están satisfaciendo.

Permítanme empezar por el principio:

Soy Marco Antonio Martínez Domínguez nací un 21 de octubre de 1977 a eso de las 8:00 de la noche en un hospital privado de nombre ABC en un «parto natural» al rededor de la semana 24 de gestación. Aun no encuentro la razón, por que hoy estoy seguro que la decisión de dejar el útero antes de las 40 semanas, fue 100% mía, solo que aun no se por que  no se si quiero saber.

Según me cuenta mi madre mi primer mes de vida fue en una incubadora, cuenta que sufrió mucho, que me iba a ver desde muy temprano y luego volvía por la noche.  Fui bautizado dos veces, una casi al nacer por que creían que no la libraba.

Una vez que no me morí continúe con mi vida pasando por colegios maristas y universidad de curas, estudié Ciencias de la Comunicación y la vida me llevo por el camino de la asistencia de dirección de comerciales, series y peliculas. Mi sueño es contar histórias en pelis. Pero eso se los cuento en www.markitomartinez.com

En marzo del 2012 mi novia y yo hicimos el amor, a mi me pareció increíble, no fue algo espectacular ni fuera de lo normal, pero algo hubo que hizo que hoy lo recuerde con gusto.

El resto de marzo y casi todo abril esa maravilla de sexo se vio opacada con un muy mal humor de su servidor producto del comportamiento de mi novia.

Somos dueños de una muy bonita tienda de bicis y sentía que ella no hacía las cosas que yo le pedía, que yo le dejaba ciertos pendientes y con el paso de los días simple y sencillamente yo solo veía que ella dormía y dormía y dormía.

Yo tenía una etapa de mucho trabajo y me salía muy temprano de casa, cuando le llamaba al rededor de las 12 del día o mas, en mi imaginación ya se habría bañado, desayunado y estaría empezando con los pendientes y ahí me hubiera gustado empezar a charlar. (Sí Francis «Frank» J. Underwood se queda corto a mi lado, tengo el gran defecto/virtud de hacer películas con un alto nivel de detalle sobre lo que quiero que suceda en mi vida. Y ¿que creen? Nunca le atino).

Al sonar el telefóno una y otra vez pues me asustaba y preocupaba hasta que en mas de una ocasión la desperté. Y eso en mi sólo despertaba furia, enojo, horror. ¿Por que si yo me salía temprano a trabajar? ella dormía y dormía y dormía todo el maldito día. ¿No le interesaba nuestro negocio? ¿no le interesaba nuestro proyecto de vida?

Al paso de las semanas y los días, un día llegó a nuestra tienda alrededor de las 7 u 8 de la noche y tras una muy larga y fea discusión decido decirle que estaba furioso y quien sabe que otras cosas horribles en relación a que solo yo trabajaba y ella no valoraba en nada el esfuerzo que yo hacia, que se la pasaba todo el día dormida y bla bla bla por lo tanto decidí no pasar la noche en casa.

A este punto cabe aclarar que cualquier persona en su sano juicio diria: ¿y por qué no terminaron y ya? Pues lo único que les se decir es que a partir de ese momento y hasta otro que les mencionaré mas adelante, algo, no tengo idea que, me decía «no termines con ella», «no te calientes», «dále y dáte tiempo». Era una sensación muy fuerte de claridad, no cabía la posibilidad de separarnos bajo ninguna circunstancia, a pesar de mi gran enojo y frustración algo me decía no terminen.

Me fui a casa, muy triste, desesperado, no tenía a donde ir, no tenia un peso, lo mejor hubiera sido ir a un hotel, pero no lo podía pagar. No había nadie sobre el planta tierra a quien le tuviera la confianza de decirle lo que estaba pasando y que supiera que tendría el respeto de su silencio o un simple abrazo.  En eso, como por arte de magia llego a mi mente el nombre de una de las mejores amigas que he tenido en mi vida.

No dude en llamarle inmediatamente, me recibió en casa, me sirvió una copa de vino y única y exclusivamente se dedico a escucharme.

Cuando estaba por finalizar mi sesión de quejas, sono mi teléfono y sí era mi novia aun más enojada y fúrica que yo. Lo único que quería en la vida era darme las llaves de casa y jurarme que me pagaría hasta el últlmo centavo que según ella me debía. Y su único objetivo era verme en ese preciso instante a como diera lugar.

Y nuevamente esa magia y esa energia que solo «Hesse» podría entender, me hacia decirle con toda seguridad: No te quiero ver hoy, dejemos que pase el tiempo, enfríemonos y mañana platicamos. Después de un largo monólogo en cual cada quien queria hacer lo que quería, terminamos la llamada, continue platicando con mi amiga y le dije: no se por que no quiero terminar, es ilógico pero algo me dice que no termine. Me fui a dormir.

Al día siguiente fui a nuestra tienda como a la hora de la comida, me pare en la puerta, ella estaba a tras del mostrador con un brillo muy muy muy particular en la mirada e inmediatamente después de saludarme me dijo: «hay algo que te quiero decir pero no se como». Mi cara de sorpresa no se hizo esperar y dije pues asi, ella respondió con la mayor ternura que se ha visto sobre el planeta tierra: «tengo un retraso, normalemente tengo un retraso grande al año, yo crei que era éste pero ya paso mucho tiempo y ….».

Mi cuerpo se quedo parado en la puerta justo como lo piensan, como idiota. Y mi mente, alma, imaginación o simplemente estas lineas, se fueron en forma de «flash back» al Sanatorio Durango en la calle de Queretaro por ahi de Enero quiza.

A mi novia le había dolido mucho mucho la cabeza y el «sacale punta» de su novio -o sea se yo- le dijo no seas burra obvio vamos con tu ginecóloga. Burlas intensas de su parte pero yo nunca dude de mi postura. Estaba seguro que si una chava tenía cualquier padecimiento lo normal era ir con la ginecologa. Por lo tanto como yo sabía que ella no tenía una y ya me parecía necesario acudir, le propuse una que nos recomendaron unos amigos-vecinos-doctores y fuimos:

INTERIOR CONSULTORIO MEDICO- DIA

La doctora después de burlarse de mi junto con mi novia, por haberla ido a buscar por un dolor de cabeza, procedio a hacerle el papanicolao y todas las cosas que hacían falta para asegurarnos que estaba bien. Y al final como buena doctora nos pregunta: ¿y que método anticeptivo usan? ambos respondimos, ninguno, ritmo. Ella respondé «le va a pegar». Mi novia y yo nos volteamos a ver, sonreímos y dijimos gracias ¿cuanto es?

Cuando mi alma, imaginación o simplemente estas líneas regresaron a mi cuerpo aposentado en la puerta de la tienda con cara de idiota le dije a mi novia: «ahorita vengo».

Con muchos trabajos salí de ahi y mientras caminaba por las calles, hoy me ha costado recordar lo que hice, fui por comida y en muy muy rápidos flhashazos entendí absolutamente todo y me dije dos cosas:

«Soy un imbecil»

«Voy a ser papá».

…continuará….

Author: Markito

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