Convivir con tu bebé

Hoy cumple 9 meses mi hija. Desde hace algunos meses he querido escribir sobre la experiencia de ser papá pero no había publicado mas que fotos en facebook, tuiter, instagram y una que otra en mi blog. Hoy agradezco el espacio a Siguiendo mi instinto y la invitación para compartir lo que amigos y familiares me han enseñado. Por supuesto, gracias a Bere puedo vivir esta experiencia.

No sé por dónde empezar ya que es todo un universo de ideas útiles para un instante. Así como los bebés van dejando la ropa también los consejos y las enseñanzas empiezan a quedar chicos y sirven dos o tres veces, por lo regular hay que improvisar ya que los bebés son distintos y los hábitos de los papás igual. La circunstancia (Bere da clases de francés y yo trabajo desde casa) me puso a cuidar a mi hija durante las mañanas y algunas tardes. Cuando su mamá está hay que aprovechar para que ella esté con la nena y yo trato de lavar trastes o asuntos parecidos. Situación ajena a muchas parejas.

Fátima y yo

¿Qué nos hizo pensar que las mujeres traen un «chip» de madres? ¿Qué nos hizo pensar que los hombres solo somos proveedores y no podemos dar calor mientras la madre no está? Algunos apelarán a la naturaleza «la madre es la madre», dirán. Y sí, en gran parte tienen razón. He visto cómo se le abren los ojos a mi hija cada que su mamá llega del trabajo. Y sí, la paz reina con el calor de la madre pero igual se puede pasar una mañana tranquila con nuestro bebé mientras la madre trabaja o sale a estirar las piernas por algunas horas.

Tengo que confesar que escribo mi experiencia desde una posición muy cómoda. Me olvido del mundo cuando estoy con mi bebé. El trabajo y el quehacer de casa puede esperar. Por lo menos así me lo propuse estos primeros meses. Supongo que eso ayuda a que mi nena esté tranquila mientras estamos juntos. Poco a poco me acompaña a cobrar algunos cheques, ir al banco a hacer depósitos, firmar contratos con autores, tomar café con amigos, comer con amigas y hasta a tirar la basura.

La siesta

No fue fácil. La primera vez que me quedé a solas con mi nena su mamá me dijo: «necesito ir a comprar unos zapatos, no tardo». ¿Qué haces? Tu bebé duerme y tiene cara de que no va a despertar en un buen rato. No tardes, le dije. En cuanto nos quedamos solos mi hija abrió los ojos, yo la observaba desde el marco de la puerta, ella tendría un mes de nacida. Abrió los ojos y miraba el techo, se movía muy poco. Tomé el teléfono para decirle que se regresara. Se me cayó al piso. Un sonido parecido a Maaaa salió de ella. Chale, me dije. ¿Y ahora? Cargué a mi hija con nervios y empezó a llorar. La arrullé pero parece que le importó poco. Me amarré el fular que nos regaló mi suegro, tomé una cobija y me salí a alcanzar a su mamá. Di tres pasos fuera de casa y mi hija contemplaba a la gente. Muy relajada. Ah chinga. A huevo. Sí puedo, me dije. Recordé que tenía que ir al sanatorio a recoger unos estudios. Caminamos 5 cuadras.

Varias veces he intentado trabajar un poco mientras duerme. No se puede. He podido contestar algunos correos que no exigen mayor atención. Si trato de concentrarme se despierta. Entonces pienso en la nada, que ni trabajo me cuesta. Hay ocasiones en que sé que quiere dormirse y no puede, se fastidia, se cansa y ya no puede. Entonces me la amarro en un fular o el mei tai y me siento en una pelota de plástico que utilizan en los gimnasios y me pongo a rebotar y se queda dormida. Dicen que llega el momento en que ya no les ayuda a dormir.

Lo que sí se parece a la magia es la música. No sé si todos los bebés sean igual pero mi hija disfruta la música. Una gran amiga nos regaló un disco con música clásica para bebés y mi hija se relaja. Aunque durante el embarazo la mamá escuchaba a Silvio Rodríguez, Buena Vista Social Club, Los cadillac’s, Calamaro y el soundtrack de la película francesa Intouchables, y parece que mi hija las compuso. Puede pasar largo tiempo escuchándolos. Yo escuchaba a Jorge Drexler y sí le gusta pero no tanto como lo que oía su madre durante el embarazo. Hice un experimento. Como yo siempre le cantaba boleros y corridos, me cuestioné qué escuchaba de chico, me acordé de Parchís y busqué en You tube «Un rayo de sol». No sé si es el ritmo o los colores del video que le encanta la canción. Con esa pasa de estar llorando a estar riendo.

Los dos primeros días que me quedé con ella muchas horas mientras su mamá iba a trabajar terminé con los nervios alterados. Si no quiere una cosa quiere otra y en cuanto llegaba su mamá yo me salía a caminar un rato. Era muy cansado. Supongo que para las mujeres, para las mamás, tampoco es fácil, también se cansan pero, por lo menos Bere, se entrega cuando está con ella. Sospecho que si uno se dedica solo a pasar el tiempo (no pensar que no se hace nada sino más bien se hace lo único importante que se puede hacer en ese momento) y disfrutar la compañía con nuestros bebés tendremos la oportunidad de descubrir de nuevo el mundo.

Author: Ovidio Rios

Soy papá desde febrero de 2014. Aprendiz, pues. Tengo la dicha de vivir esta experiencia al lado de Bere y rodeado de familia y amigos que nos ayudan todo el tiempo. Mi correo es ovidiorios@gmail.com y tengo una editorial acá http://www.faeditorial.com/

Share This Post On

3 Comments

  1. Hola Ovidio.

    Te leí y me da un gusto enorme haberlo hecho, es como si me hubieras permitido saber cómo es esto de cuidar a la beba para mi esposo, reí con algunas frases porque los imaginé a ambos en esas situaciones. Sin duda te felicito porque lo estás haciendo muy bien. Bere es una mujer maravillosa y ustedes son una familia preciosa, eso creo desde que los conocí en el curso de nacer bien. Yo no puedo quejarme, aunque nuestras circunstancias son distintas, Alfredo es un papá fuera de serie. Qué bueno que muchos hombres como ustedes se están atreviendo a disfrutar a sus hijos y a cambiar los esquemas, es una oportunidad grandiosa para ustedes pero sobretodo para los y las peques que aprenden y disfrutan cosas complementarias a lo que mami aporta.

    Post a Reply
    • ¡Hola Estrella! Gracias por las loas. Como te imaginarás no todo es rosa pero creo que estamos disfrutando a nuestra hija. No (por lo menos a mí) se me ha hecho pesado pero creo que en gran parte es por hacer comunidad con otras mamás y papás que nos ayudan aunque ni se enteren. Ojalá que coincidamos pronto. Abrazos para los tres y gracias por escribir.

      Post a Reply
  2. Does your blog have a make contact with webpage? I’m having issues locating the idea nevertheless, I’d want to shoot you a message. I’ve received some strategies for your blog you may be interested in listening to.

    Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.