La soledad del papá

Foto: Mayeli Nájar

Foto: Mayeli Nájar

Dura puede ser la soledad. La soledad, llamémosle así, que da la paternidad no es exactamente peor pero sigue siendo dura. Difícil reconocer que se está solo. Y si nos gusta estar acompañados es infame. Los primeros días con bebé en casa son llenos de todo el amor posible por los familiares y amigos pero en cuanto cada quien empieza a hacer su rutina puede pasar mucho tiempo sin tener una charla como las que se solían tener antes del primer hijo. Y parece odioso decir que te sientes solo cuando en realidad te la pasas con tu bebe y estás acompañado. Es más injusto cuando en contexto quien está realmente ligada con tu bebe es su mamá y si a alguien le cambia la vida es a ella. En resumidas cuentas uno no debería quejarse por pura sensatez.
Entonces espero que esto no se lea esto como una queja, y me manden a dormir al sillón, sino que sirva para reconocer los sentimientos que se puede encontrar un papá nuevo. Sentimientos que uno no sabe ni cómo llegan pero ahí están y sólo causan telarañas en la relación de pareja. Creo, incluso, que la soledad de los padres que tienen que cubrir un horario laboral y que salen de su casa cuando el bebe aún duerme y regresan y ya se durmieron tanto la mamá y el hijo (y se despiertan como a la 1 o 2 de la mañana a atenderlos y arrullarlos para que duerman de nuevo mientras la mamá se repone de toda la chamba del día) debe ser más complicada que la de los papás que podemos pasar tiempo con nuestros hijos.
Nosotros decidimos que nuestra hija no iría a una guardería, así que mientras la mamá está en su chamba yo camino por la ciudad con mi hija. Voy a librerías o a buscar a alguien para cotorrear o tomar café. Es grato estar a solas con nuestro bebé pero yo sí extraño a los amigos (tal vez esto se compensa al tener un trabajo de oficina aunque no sea igual). Cuando está la mamá en casa yo apoyo en la limpieza, la compras y todo eso que pesa hacer pero pesa más no hacer. Entonces la relación es más bien a distancia, la distancia entre la sala o la recámara y la cocina o el cuarto de lavado.
Cuando terminas de toda la chamba quieres un rato para estar juntitos (que seguramente lo has tenido pero uno es goloso) y la mamá quiere agua, ir al baño o un rato de Facebook. Nuestra soledad tiene remedio ya que no estamos el 100% del tiempo al cuidado del bebe. Podemos dormir a deshoras, por ejemplo, y nuestro bebé está a todo dar mientras duerma con su mamá. Entonces uno puede ir con los amigos o ponerse a leer un rato (aunque sea con todo el cansancio del mundo).
La relación cambia. Es duro ver a tu pareja entregada totalmente a su bebe (aunque debe ser más duro que no sea así) y más si se está acostumbrado a que las atenciones son con uno. Desde nuestra madre que nos preparaba comida y ropa hasta nuestra pareja que poco o mucho nos consiente. Aquí es donde me pregunto ¿qué sintió mi padre o mis abuelos? Temas que nunca se tocan en casa.
Alguna vez, al cambiarle el pañal a mi hija, observé su mirada y su sonrisa como si me estuviera agradeciendo que la atendiera (aquí mi suegro diría que soy demasiado imaginativo) y entonces me vino un escalofrío por todo el cuerpo al pensar que mi madre me había cambiado el pañal durante mucho tiempo y yo ya había olvidado todo eso.
No me agradan las relaciones sacrificiales. Creo que lo más sensato es reconocer las necesidades que tiene cada uno, ya sea papá o mamá, y nombrarlas. Yo, por ejemplo, siempre me ha gustado ver a mis amigos y familiares en cafeterías de la ciudad. Disfrutar un café y una charla de una hora, tal vez dos, y cada quien regresa a su casa. Con bebe en casa no siempre se puede. Hay veces que uno tiene que disculparse por llegar tarde o definitivamente cancelar las citas. Pero los amigos lo comprenden. Aunque a veces se sorprenden que llego con mi hija a todos lados.
Sugiero que tanto mamá y papá se den una escapada de vez en cuando. Cada quien por su lado. Salir de la rutina, que parece será eterna, porque los bebes necesitan que sus papás (obviamente incluyo a las mamás) estén contentos.

Bere y Fátima

Author: Ovidio Rios

Soy papá desde febrero de 2014. Aprendiz, pues. Tengo la dicha de vivir esta experiencia al lado de Bere y rodeado de familia y amigos que nos ayudan todo el tiempo. Mi correo es ovidiorios@gmail.com y tengo una editorial acá http://www.faeditorial.com/

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2 Comments

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