Dulce, la mejor mamá del mundo

Por razones que ahora no voy a contar, Dulce y yo nos hicimos amigas entrañables hace muchos años. La conocí en el 2000 aproximadamente, ella tenía un bebé de meses y años despúes nos hicimos amigas.

Hemos pasado por mil cosas juntas, recuerdo que hubo un tiempo en que me iba a su casa en bici y había veces que era tan tarde que, o la dejaba o ella me regresaba junto con Bruno, su hijo de 6 años aprox. en ese entonces en su carro, no recuerdo cómo metíamos la bici pero me llevaba.

Desde que nos hicimos amigas, siempre le he dicho que es la mejor mamá del mundo (con ello no quiero menospreciar a mi mamá porque ella también es la mejor pero en otros términos), siempre la he admirado porque ha hecho un trabajo admirable con Bruno, trabajo que conocí apenas hace 20 meses con Démian, el hombre de mi vida.

Hoy, Bruno está en mi casa, por razones de trabajo, su madre quien viaja por todo el país no tenía quién cuidara de él así que lo dejó a mi cuidado por cinco días, ahora el tiene quince años a punto de cumplir dieciséis; el mismo tiempo que tengo de conocer a su madre.

Y hasta hoy me cuestiono muchas cosas, ¿cómo qué sentía y pensaba Bruno a los 6 años? ¿Cómo la pasaba? ¿Qué pensaba de lo que pasaba a su alrededor? La verdad tengo miedo de preguntarle porque sé que me va a contestar y yo lloraré. Lo veo y me doy cuenta de que su madre se ha encargado de hacerlo un gran humano, siempre me platica algo, me enseña sus memes y somos tan bobos que reímos a carcajadas juntos, se la pasa pegado al celular y yo pensando en que esté cómodo mientras está en casa, en realidad no sé como tratar a un puberto y menos a un puberto tan centrado como él entonces digo cosas como, ¿quieres cenar? ¿Tienes novia?

Extrañamente Démian ha sido muy empático con él, generalmente no se acerca tan fácilmente y primero examina a las personas antes de tener algun tipo de acercamiento, pero con Bruno, desde que llegó ha querido jugar con él, le enseña sus «lols» (que para Démian son pelotas y para Bruno es laughing out loud), pienso que es porque Bruno es un niño, o joven o puberto, que tiene un carácter muy dócil, trabajo de su madre y de los genes de su madre en él, jaja, no sé.

Pensé en lo fuerte que puede ser criar a un hijo sola, los tiempos, la paciencia, el ejemplo, la escuela, el trabajo (porque ella trabajaba fuera de casa), pero sobre todo la inteligencia emocional para poder criar como fue criado Bruno, no sé si es bueno o malo y no lo voy a juzgar, simplemente creo que es admirable pues mi amiga Dulce es una mamá muy joven, que hace todo para que él sea un buen humano cada día. Hoy me pregunto ¿cómo le hizo? ¡Cómo!, ¿cómo eran las noches de mi amiga? ¿las mañanas? ¿los fines de semana? Tengo mil preguntas que jamás me había hecho.

Y bueno, con esto reafirmo que ella sigue siendo la mejor mamá del mundo. Te amo amiga.

Evelyn y Dulce en Valle de Bravo

Evelyn y Dulce en Valle de Bravo

 

Bruno y Dulce en su cumpleaños 27

Bruno y Dulce en su cumpleaños 27

Evelyn y Dulce en su cumpleaños 28

Evelyn y Dulce en su cumpleaños 28

Author: Evelyn

Mercadóloga de profesión, mamá de tiempo completo. Creo firmemente en el instinto, escribo lo que pienso, extremista y ácida de nacimiento, No hago publicaciones rosas. La revolución está en el nacimiento. evelyn@siguiendomiinstinto.com

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